MI HISTORIA

A los 15 años empecé a sentirme deprimida y sin ganas de vivir, no terminaba de encontrar mi sitio ni sentido a nada y en mi familia había conflictos y enfermedad. Sufría malas digestiones, perdí el apetito y, posteriormente, restringí la comida. La “no-comida” era una forma de expresar mis sentimientos, redimir la culpa, castigarme, rechazar mi feminidad, buscar el perfeccionismo, llamar la atención y, sobretodo, sintomatizar lo que no estaba funcionando en mi familia.

Al peligrar mi vida -los médicos me dijeron que si continuaba igual me quedaban muy pocos meses de vida-, mis padres me ingresaron en un centro de Barcelona para que me ayudaran a salir del infierno donde había caído. Cuando pude salir del hospital rápidamente empecé a abusar de sustancias tóxicas, que me ayudaban a continuar evadiéndome de la realidad que no podía digerir, sostener, aceptar ni perdonar. Pasé varios años en ese limbo, jugando con mi salud, yendo al límite y con un pie entre la vida y la muerte, sin terminar de decidir qué prefería. Cuando por fin parecía que empezaba a tenerlo un poco claro me fui a la universidad a estudiar Comunicación Audiovisual, pero pronto llegaron las crisis de ansiedad y los ataques de pánico y tuvieron que medicarme mucho. A pesar de esto, conseguí licenciarme y trabajar como ayudante de dirección en rodajes de cine, publicidad y televisión. Un día, en medio de la desesperación, encontré a una psicóloga y le pedí ayuda. Gracias a ella con el tiempo pude superar ese bache e ir quitando capas a mis síntomas, para intentar llegar al conflicto real que me había hecho enfermar física, mental, emocional y espiritualmente. El tratamiento con ella se alargó más de 10 años, interrumpido algunas veces por los rodajes o por mi incapacidad de poder ir más en profundidad.

En el año 2013, después de un viaje de 22 días con una amiga por Estados Unidos, algo cambió en mi. De repente me di cuenta que estaba vacía, que lo que hacía no me satisfacía en absoluto. Mi trabajo no estaba para nada alineado con mis valores y estilo de vida: los cáterings y las rutinas de comida eran caóticos, demasiadas prisas por cosas superfluas, amistades efímeras y jefes física y emocionalmente enfermos a quienes veía y la sola idea de pensar que un día estaría llevando su estilo de vida, me horrorizaba. Me di cuenta que ese trabajo era incompatible, al menos para mi, con mi nuevo propósito: cuidarme por dentro y por fuera. Decidí dejar el trabajo y empezar un camino de curación real, auténtico, en el que yo misma me respetara, escuchara mi cuerpo y me nutriera de verdad. Así fue como acabé estudiando Health Coaching en el Institute for Integrative Nutrition de Nueva York, la escuela de nutrición más importante del mundo y la única que integra las diferentes teorías dietéticas, mientras me formaba también en Alimentación Natural y Energética en la escuela de Montse Bradford.

Pero al empezar el camino de sanación, mi cuerpo empezó a despertar en todos los sentidos: sentía el cansancio acumulado de tantos años, la soledad no expresada, era más consciente de mis conflictos y limitaciones internas y, para colmo, recuperar las menstruaciones después de 15 años me hizo desestabilizar el sistema hormonal. Empecé a tener muchos antojos, a comer de forma compulsiva y a tener muchísima ansiedad por la comida. Visité a médicos, volví a la psicóloga y, finalmente, me fui a hacer un retiro detox buscando que de esa manera pudiera recuperar mi energía y parar de una vez por todas los atracones.

Gracias al retiro detox, al proceso de coaching de salud y nutrición que estaba viviendo con los estudios, la psicología positiva, el mindfulness, la alimentación SEN y más tarde a una coach experta en inteligencia emocional, conseguí por fin aprender a quererme, a no ponerme etiquetas, a no juzgarme, a escuchar mi cuerpo, a liberarme del sentimiento de culpa constante, a vivir relajada y siempre positiva, a estar de buen humor, a recuperar mi energía, a saber cómo alimentarme y sin antojos “raros”, a tener digestiones ligeras y a disfrutar de la comida como nunca antes lo había hecho. Esto me llevó a encontrar paz en mis emociones, a ACEPTAR, PERDONAR, AUTOCONOCERME y VIVIR DESDE EL AMOR.

Ahora disfruto compartiendo mi historia y experiencia para guiar, acompañar e inspirar a otras personas para que cojan las riendas de su vida y su salud, dando conferencias y talleres, escribiendo artículos relacionados con la salud holística, y asesorando a empresas y emprendedores que quieren abrir un negocio SEN. Utilizo mis redes sociales (blogYoutubeFacebookInstagramTwitterPinterestGoogle+) para compartir recetas SEN, información sobre alimentación y estilo de vida SEN y, en general, todo aquello que me inspira y acompaña.

Soy autora del libro Detox SEN para estar sanos por dentro y bellos por fuera (Ediciones Urano), en donde con la “excusa” de la alimentación detox explico mi estilo de vida y alimentación y doy las claves nutricionales y prácticas para que las personas puedan hacer cambios profundos y progresivos.

Actualmente dirijo mi propia Escuela de Alimentación SEN onlinedonde ofrecemos cursos, talleres, detox en grupo, ebooks, menús, acompañamiento y asesoría a empresas.