TESTIMONIOS

Ya son muchas las personas que han pasado por la consulta y nos han dejado sus testimonios…

Lo que me pareció más útil de las sesiones fueron las herramientas e ideas que me proporcionó. Los recursos, recetas, información sobre ingredientes y nutrición, los trucos, combinaciones de alimentos… Personalmente era lo que necesitaba, saber qué como y por qué motivo lo como. Además, fue muy fácil hacer los cambio porque en todo momento estuve muy bien acompañada, durante las sesiones y fuera de ellas. Cualquier duda entre sesión y sesión podía comentarla. Tampoco fue difícil implementar los cambios porque desde el inicio definimos unos objetivos claros y reales y sólo se trataba de poner atención en conseguirlos. Gracias a las sesiones conocí los efectos directos del azúcar sobre nuestro organismo, y aprendí que hay todo un abanico de alimentos que podemos tomar para saciar nuestros antojos y que son saludables. Neus Arimany.

Lo más útil para mi fue poder conocermre con más profundidad e intensidad, y a la vez poder ser autónoma y creativa en la preparación de mis menús. Mi cambio fué radical, un día tenía la nevera llena de cosas malas para mi y al siguiente después de la sesión corría a llenarla de cosas buenas. Me dieron las pautas adecuadas para entenderlo todo de manera muy fácil, y no sólo a nivel alimentario, también pautas para meditar, para sentir, ejercicios para hacer en familia, para el cuidado del cuerpo, etcétera. No es sólo cambiar los alimentos, es cambiar tu vida. Volvería una y mil veces a repetir las sesiones, y por eso lo he recomendado a mucha gente, pero no todo el mundo es capaz de aceptar que necesita un cambio ni es capaz de aceptar que te lo digan a la cara. Todos deberíamos poner un coach nutricional en nuestras vidas, minimo una vez. El programa es perfecto y motivador. Gemma Puigbo.

Para mi lo más útil de las sesiones fue poder expresarte lo que me iba pasando en mi proceso y la energía, positividad y entusiasmo que me transmitía ella. Me quedé con la frase de “Si yo he podido tú también puedes”. Todo esto me ayudó a subir mi autoestima y sacar miedos y autocríticas. A mis amigos les digo siempre que las sesiones es una de las mejores herramientas que han aparecido en mi vida para ayudarme a tener una mejor relación con la comida y conmigo misma. María José González.

Para mí lo más útil fue aprender a mimarme yo misma con la alimentación. Aprender que cuidarme no iba reñido con prepararme platos con mucho amor y muy apetecibles. Disfrutar comiendo sin que esto fuera sinónimo de sentimiento de culpa. Hacerme consciente de la alimentación no sólo como algo necesario sino como un acto de amor propio, tanto en compañía de otros como para uno mismo. Creo que fue lo más útil porque este “darse cuenta” ya es para toda la vida. Vi también como la alimentación es también una cuestión emocional y que cuando uno no está bien consigo mismo lo paga comiendo mal, supliendo el vacío o la instatisfacción interna con los malos hábitos alimentarios. Nos alimentamos mal cuando nuestro interior no está bien lleno de aquello que necesita (amor, afecto, reconocimiento, diversión, etc.) pueden ser cosas diferentes para cada uno pero entendí claramente que estar bien por dentro es absolutamente sinónimo de estar bien por fuera. A lo largo de las sesiones, sin darte cuenta acabas realizando pequeños pasos de gigante… Su acompañamiento es impecable y su sencillez transmite un cariño infinito. Sabe escuchar y hablar desde el corazón. además de tener  muchos conocimientos sobre alimentación y hábitos saludables, y saber transmitirlos. Durante las sesiones te ofrece una amplia variedad de “trucos”, de cambios de hábitos que puedes seguir pero que a la vez son muy flexibles, lo que te permite adaptarlos a tus necesidades en cualquier momento. No se trata de seguirlos al pie de la letra sino de incluso adaptarlos y crear tu mismo tus propios “hábitos SEN”. Desde escuchar al propio cuerpo, hasta descubrir sabores de alimentos super saludables y a la vez deliciosos, disfrutar cocinando, estar más presente en tu vida, buscar ocupaciones que te llenen, cambiar antiguas formas de pensar, etcétera. Volverías a contratar estos servicios sin dudarlo, y lo recomiendo al 100% a cualquira que necesite cuidarse un poco más y vivir de forma más saludable y feliz! Aina Bosch.

Lo que me pareció más útil de las sesiones fue el registro diario de lo que comía y como me sentía, como también comentar abiertamente con ella mis sensaciones y dudas, ya que me ha sido muy útil para poder tomar consciencia de como me sentaba los alimentos y el porque los comía. Si tuviera que recomendárselo a un amigo, destacarías de las sesiones que hay mucha flexibilidad con las tendencias alimentarias, con muchas opciones que se ajustan a los gustos personales, como también ideas muy interesantes y diferentes a las que estamos acostumbrados. No me ha sido nada difícil implementar los cambios de hábitos recomendados; ha pasado más de un año desde que terminamos las sesiones y he implementado los hábitos en mi vida rutinaria. Anna Díaz.

El autoconocimiento a través del diario de alimentos es ciertamente revelador, y cuestiones que nunca me había planteado terminé plasmándolas en mi diario de manera útil y natural, pensando por primera vez los sentimientos y emociones que experimentaba plato tras plato, para después analizar esas emociones que realmente me habían acompañado durante muchísimos años. Aprendí a tratarlas, escucharlas, conocerme y salir así de muchas dudas que ni tan siquiera me había parado a pensar. Las sesiones se adaptan al individuo de manera única, personalizada e intransferible. No hay dietas carcelarias, sino soluciones satisfactorias. Hay alimentos saludables y apetecibles para todo el mundo, solo hay que conocerlos y saberlos sustituir. Durante una hora de sesión, trabajar desde la comprensión, la información, el amor y siempre saber que estas acompañado de una profesional es una garantía de éxito que te da confianza y seguridad para afrontar el cambio al cual tu estás dispuesto a afrontar. Personalmente me ha resultado muy sencillo, y lo que de verdad me ha sorprendido es lo efectivo que me ha resultado en el tiempo, porque una cosa es entenderlo y otra cosa es llevarlo a cabo en tu día a día. Realmente para mi hay un antes y un después. Durante todo el proceso pude preguntar y resolver todos mis problemas emocionales nutricionalmente hablando, y siento ahora mismo que va a ser muy difícil que cambie mi actitud ante el mundo saludable y de la alimentación. De todas formas en el caso de que volviera a tener algún tipo de desajuste nutricional y necesitara ayuda, no dudaría ni lo mas mínimo en volver a hacer sesiones. David Aguilar.

Lo que me pareció más útil de las sesiones fue el hecho de poder expresarte, que te escuchen y luego te den su opinión, y además una opinión equilibrada y muy empatica, hace que tengas un compromiso con una persona y que tengas un compromiso contigo mismo. Eso refuerza en cada cita tu motivación y te acerca más a la meta. Hay una especie de renovación en cada sesión. Es muy fácil de seguir a pesar de nuestras vidas ajetreadas, con recetas ricas y sencillas. Es genial cuando empiezas a conocerte a ti mismo y sientes como el alimento te recarga de vitalidad cada día. David Consuegra.

Encontré la web por casualidad, aunque en realidad no creo en las casualidades. Estaba desesperada, me encontraba muy mal conmigo misma y necesitaba que alguien me ayudara. En las sesiones con Nuria encontré el apoyo, el ánimo y los medios para cambiar mis hábitos alimentarios de manera gradual y sin ser agobiante. Me descubrió un mundo totalmente desconocido para mí y que es fascinante; me ha descubierto una manera de nutrir mi cuerpo que me hace sentir muy bien conmigo misma y tengo más energía y vitalidad. Recomendaría las sesiones a todo aquel que se encuentre perdido en el camino de llevar una vida más sana y a quien quiera aprender a escuchar su cuerpo. Fue mi punto de partida y sólo puedo decir que me siento muy agradecida de que formen parte de mi vida, y lo volvería a hacer sin dudarlo un momento. Judit Espachs.

Empecé probando un detox y los cambios que noté en solo tres días me animaron a contratar unas sesiones. Me notaba con más energía, incluso de mejor humor. Tras muchos años (y dinero) con diversos nutricionistas y médicos, aprendí a quitarle el miedo a algunos alimentos “prohibidos”, como el aguacate o las legumbres, y a pensar menos en calorías y más en salud. De hecho, antes tenía muchos más alimentos prohibidos que permitidos, y siempre me sentía culpable cuando comía algo que se suponía que no debía. Ahora en mis comidas hay semillas, leches vegetales, cereales, legumbres, espaguetis de calabacín…. Además he incorporado rutinas como el cepillado en seco, la limpieza de lengua o el agua con limón. ¡Lo recomiendo sin duda! Maider Fernández.

Las sesiones me han ayudado a despertar esas ilusiones que se habían quedado en un rinconcito. Gracias a ellas he empezado a tomar las riendas de mi vida. Buscar ese camino de crecimiento personal. Su complicidad, amabilidad y dulzura hace que las sesiones sean un espacio inspirador y de autoreflexión. Poder disfrutar de sus conocimientos ha estado un auténtico placer. Maria Teresa Barberà.

Necesitaba un cambio en mi rutina alimentaria y así es como encontré la web. Tenía diversos problemas de salud, especialmente de ansiedad y nervios que, poco a poco, habían afectado a mi manera de comer y, consecuentemente, a mi salud. Las sesiones de coaching fueron muy importantes para mí porque, sobre todo, me ayudaron a establecer unas pautas que iban mucho más allá de un cambio de dieta. Gracias a las sesiones pude abordar mi problema de una manera holística, conociéndome más a mi misma, aprendiendo a escuchar mi cuerpo y mis necesidades vitales como ser humano individual. Porque lo mejor de todo es que son sesiones a medida. Tras la experiencia, no dudaría en recomendar este servicio a mis amigos y familiares, aunque les diría una cosa: el camino hacia el cambio no es ni fácil ni corto, requiere de dedicación y compromiso. En las sesiones te abren una puerta y te dan unas pautas, pero cada uno tiene que asumir la responsabilidad de llevar a cabo todas las indicaciones. No es una transición sencilla pero, sin duda, vale la pena. Una vez finalizan las sesiones de coaching te sientes preparada para continuar por tu cuenta, con el conocimiento necesario para seguir implantando cambios y rutinas saludables. Si tuviera que volver atrás, volvería con los ojos cerrados a contratar los servicios. Sin duda fue uno de los grandes pasos que di en mi vida y de los que me siento más satisfecha. Ángela Plaza.

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