Causas, consecuencias y soluciones para el estrés

Vivimos un estilo de vida en donde es prácticamente imposible no tener estrés alguna vez: trabajamos muchas horas, tenemos que prepararnos la comida y la cena, cuidar de nuestros hijos o familiares, tener la casa limpia y ordenada, intentar progresar en nuestras profesiones, estudiar, queremos ir al gimnasio, etcétera. Pero lo que está claro es que hay personas que viven permanentemente estresadas mientras que hay otras que en las mismas circunstancias se toman las cosas de otra manera y manejan mejor el estrés. Entonces, lo negativo no son las circunstancias en si que provocan estrés, sino en cómo vivimos nosotros estas circunstancias. Por ejemplo, imagina y visualiza dos árboles distintos situados uno al lado del otro, uno tiene unas raíces grandes y un tronco fuerte, y el otro tiene pocas raíces y un tronco débil y delgado. Ahora viene una fuerte tormenta con un viento demoledor. ¿Qué les ocurrirá a estos dos árboles? Seguramente el árbol débil y delgado sufrirá mucho más las consecuencias de la tormenta que el otro que está fuerte y enraizado en la tierra. Pues esto mismo nos ocurre a las personas. Cuando estamos fuertes, arraigados y con una buena base física y emocional somos capaces de lidiar con las situaciones de estrés que nos brinda la vida; mientras que si estamos débiles, inseguros y dubitativos, cuando se presente una situación estresante sufriremos mucho hasta tambalearnos y caer.

Hay algunas personas, por ejemplo, que cuando tienen estrés fuman, o beben alcohol o engullen alimentos de forma descontrolada y autodestructiva. Estas actitudes no son una consecuencia del estrés sino de que emocionalmente no saben manejar la situación, les sobrepasa y al sentirse desbordados sin herramientas para lidiar con ello huyen de la situación fumando, bebiendo o comiendo. Parece que hay personas que lidian mejor con el estrés que otras, pero no es porqué sí o por genética, el motivo puede ser porque de pequeños les han enseñado a hacerlo y han crecido en un entorno donde esta cualidad estaba presente, o porque lo han aprendido con los años y la experiencia; pero en todo caso lo que les diferencia de las personas que viven el estrés negativamente es su estado físico, emocional y mental. Es importante, entonces, trabajarse a nivel emocional, espiritual y mental, y a la vez comer alimentos que ayudan a estar saludables y fuertes.

Consecuencias del estrés para nuestra salud

  • Riesgo de sufrir obesidad, diabetes, enfermedades cardíacas y desajustes mentales
  • Aumento de la hormona del cortisol, que está asociada al aumento de grasa corporal (sobretodo en el abdomen)
  • Ansiedad
  • Dificultades para concentrarse y confusión mental
  • Rigidez muscular
  • Insomnio
  • Fatiga crónica
  • Supresión de las glándulas suprarrenales
  • Desajustes digestivos
  • Desequilibrio hormonal y del tiroides
  • Hace subir los niveles de insulina
  • Acidificación del pH
  • Deprime el sistema inmunológico
  • Crea inflamación interna
  • Es tóxico para la mente y el cuerpo físico
  • Te hacen sentir frustrado y vives permanentemente en la queja
  • Vives sólo ocupado en tus preocupaciones
  • Desconectas del momento presente, del aquí y el ahora
  • No disfrutas de los pequeños/grandes placeres de la vida
  • Te sientes insatisfecho y vacío
  • Afecta a tus relaciones sociales y familiares
  • Pierdes de vista tu propósito de vida
  • Eres menos productivo
estrés Alimentación SEN

10 MANERAS DE LIDIAR CON EL ESTRÉS

La solución al estrés no es eliminarlo, ya que esto es imposible porque lo necesitamos. Por ejemplo, a nivel físico necesitamos el estrés de la gravedad porque sino nuestros músculos y huesos se encogerían y las células musculares y de los huesos se verían reemplazadas por las células de grasa. ¿Qué les pasa a las personas que tienen que estar tiempo en la cama y con la pierna escayolada? Pierden la densidad de su masa ósea y muscular y pierden peso. A nivel mental, el estrés es necesario para aprender y saber adaptarnos al entorno que va cambiando, y sin él nuestras habilidades cognitivas o mentales disminuirían. El estrés está presente cada vez que se nos plantea una situación nueva, y cuando tenemos que averiguar algo y adaptarnos a ello las conexiones del cerebro incrementan su función. Pero como hemos visto, lo importante es cómo nos manejamos en estas situaciones para que algo tan natural y necesario no sea contraproducente para nuestra salud.

  1. Conoce tus propios límites y di que no

A veces nos estresamos porque decimos que sí a todo sin valorar y tener en cuenta nuestros límites. Se trata de conocerte y actuar alineado a tus necesidades, diciendo que no si es necesario. Ser honesto contigo mismo y con los demás hará que te valores más a ti mismo y también los harán los demás. Revisa también tu estilo de vida para detectar aquello que te estresa demasiado y cámbialo.

  1. Aléjate de las personas estresadas que te contagian

Sí, como seguro que has podido comprobar más de una vez, el estrés es contagioso. En la medida en la que puedas, mantente alejado de las personas estresadas.

  1. Habla de cómo te sientes con alguien que te pueda entender

Compartir tus sentimientos y emociones con alguien que te pueda entender puede ayudarte por dos motivos: porque las palabras sanan y descargan, y porque la otra persona puede darte herramientas e incluso un punto de vista nuevo de la situación.

  1. Piensa en positivo

¿Eres de los que ven el vaso medio lleno o medio vacío? Los que están en el primer grupo sufren menos estrés y están más enfocados a la toma de decisiones, mientras que los que están en el segundo grupo muchas veces se quedan atrapados en sus pensamientos negativos sin pasar a la acción y no consiguen cambiar la situación ni manejarla.

  1. Hazte amigo del estrés

Recuerda que el estrés no tiene porque ser negativo, ya que gracias a él nos empujamos a estar en alerta para avanzar o sortear situaciones y a rendir mejor. Momentos de estrés cortos hacen que en nuestro cerebro proliferen nuevas células nerviosas que mejoran el rendimiento mental.

  1. Argumenta tus decisiones

Si te estresa tener que tomar una decisión, primero entiéndela y arguméntala. Antes de pasar a la acción y decidir tienes que entender el Qué, el Por qué y el Cómo. Siendo consciente de esto podrás tomar la decisión que te de seguridad y no te estrese. Luego seguro que ya no le darás más vueltas y tomarás la decisión.

  1. Disfruta de la experiencia y pasa a la acción

En lugar de quedarte pasivo, negativo y analizando demasiado frente a situaciones que te estresan y causan disconfort, toma las riendas de la situación, valora, argumenta y pasa a la acción para solucionarlo y buscar tu felicidad y tranquilidad disfrutando de la experiencia del nuevo aprendizaje.

  1. Descansa, duerme y recupera

Si alguna vez has tenido la oportunidad de entrenarte físicamente sabrás que tienes que descansar tu cuerpo para que se recupere la musculatura porque ha habido un estrés físico. Con el estrés mental ocurre lo mismo, debes dormir para reparar las células del cerebro. Lo que daña es el estrés continuo sin descanso.

  1. Nutre tu cuerpo físico con comida real y agua de calidad

Comer alimentos integrales y de energía moderada serán tus mejores aliados: verdura, fruta de la estación, cereales integrales, legumbres, algas, semillas y frutos secos. No te olvides también de beber agua de calidad. Evita siempre los alimentos procesados y refinados que provocan desnutrición, desmineralización y inducen a un estado depresivo y de apatía.

  1. Cuida tu cuerpo emocional y mental con alguna de estas sugerencias:
  • Practica algún deporte. Correr, boxear, hacer yoga, nadar… Cualquier tipo de ejercicio físico te ayudará a lidiar mejor con el estrés, porque tiene efectos positivos en tu cuerpo físico, el mental y el emocional.
  • Enciende una vela, incienso o aceite esencial. La lavanda, por ejemplo, ayuda mucho a relajar e inducir un sueño reparador.
  • Mantente en contacto con la naturaleza. Si no tienes acceso a ella a diario puedes optar por comprar flores frescas, que aportan energía de bienestar, tranquilidad, y amor hacia los otros y uno mismo.
  • Sumérgete en una bañera relajante. El agua es medicinal, curativa, regeneradora, limpiadora de energía, renovadora y sanadora del cuerpo físico, mental, emocional y espiritual. Si añades algún jabón aromático ecológico al agua conviertes esta bañera en algo muy placentero y relajante. Si además añades un poco de sales Epsom ayudarás a eliminar toxinas del cuerpo.
  • Exfolia el cuerpo. Es una manera no sólo de eliminar células muertas de la piel, también de exfoliar pensamientos negativos y dejar atrás todo lo que me ha estresado durante el día. Es muy importante usar exfoliantes ecológicos y que tengan un aroma agradable.
  • Hidrata la piel. El hecho de acariciar tu piel y ponerte algún tipo de aceite vegetal relaja muchísimo. Experimenta con diferentes aceites vegetales, como el de coco, rosa mosqueta, argán, aguacate, cáñamo, sésamo y aloe vera.
  • Toma el sol. Durante el día, en verano o primavera o cuando hay rayos de luz en otoño o invierno, hacer una pausa en el trabajo y tomar el sol durante 10 minutos da mucha energía positiva y elimina el estrés automáticamente.
  • Prepara una sauna casera. Pon agua muy caliente en la bañera, cierra la puerta del baño, cierra las luces y deja sólo las velitas y el aceite esencial o el incienso.
  • Pon una botella de agua caliente en el abdomen o la espalda. Es una técnica infalible cuando queremos relajar cualquier músculo y el cuerpo en general, y a la vez dar confort nutritivo que nos ofrece un estado profundo de relajación. Si lo colocamos en la espalda nos libera de tensiones, y en el abdomen nos ayuda a hacer una buena digestión, relajar todo el cuerpo y fomentar un sueño reparador.
  • Haz una limpieza de la casa.A algunas personas nos relaja y desestresa mucho limpiar la casa, eliminar o reorganizar lo que se acumula en ella. Si ahora te suena muy raro, pruébalo algún día y permítete experimentarlo.
  • Escucha música y canta. La música amansa las fieras. Y si encima cantas lo que vas escuchando ya es la bomba. Puedes hacerte listas en Spotify con canciones de todos los estilos que te gustan, desde las más relajantes hasta las más marchosas y cañeras.
  • Lee o mira una de tus películas favoritas. A veces tenemos tantas cosas en la cabeza que no cuesta abstraernos y leer, entonces lo que puedes hacer es ver una de tus películas favoritas y realmente aislarte de tus preocupaciones o del estrés.
  • Si te gusta un poco cocinar vas a encontrar en esta actividad una manera de estar presente en el Aquí y el Ahora y te relajará mucho. No pienses en el resultado de la receta, simplemente disfruta del proceso de elaborarla. Y si cocinar no te motiva, seguro que hay alguna actividad que te generará el mismo placer.
  • Eliminar de tu cabeza aquello que te preocupa plasmándolo en un papel siempre funciona. A veces tenemos muchas cosas en la cabeza, pero cuando las escribimos nos damos cuenta que no es para tanto y ya las eliminamos para tenerlas organizadas.

Una respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RESPONSABLE: NURIA ROURA SEN SL. FINALIDAD: GESTIONAR EL ENVIO DE INFORMACION Y PROSPECCION COMERCIAL Y DAR ACCESO A LOS PRODUCTOS ONLINE. LEGITIMACIÓN: CONSENTIMIENTO DEL INTERESADO. DESTINATARIOS: EMPRESAS PROVEEDORAS NACIONALES Y ENCARGADOS DE TRATAMIENTO ACOGIDOS A PRIVACY SHIELD. DERECHOS: ACCEDER, RECTIFICAR Y SUPRIMIR LOS DATOS, ASI COMO OTROS DERECHOS COMO SE EXPLICA EN LA INFORMACION ADICIONAL. INFORMACIÓN ADICIONAL: PUEDES CONSULTAR LA INFORMACION ADICIONAL Y DETALLADA SOBRE PROTECCION DE DATOS EN NUESTRA PAGINA WEB.